jueves, 17 de julio de 2008

Primeras visitas a Lorient

Hemos llegado a Lorient y nos hemos encontrado con nuestro angel de la guarda (la suegra de nuestra partenaire). Aprovechando el 14 de julio que es la fiesta nacional ella nos ha llevado a ver el desfile y después a una recepción de la marina.

domingo, 13 de julio de 2008

¡Ya nos vamos de vacaciones!

Una vez concretado todo y, llegado el momento, nos pusimos manos a la obra. Hay que tener en cuenta que habíamos reservado con 5 meses de antelación los billetes de tren y de avión hasta llegar a nuestro destino.

El trayecto era Sevilla-Paris-Lorient.

A las 7 de la mañana tomamos el vuelo desde Sevilla hasta Orly. Todo perfecto. El avión estaba cargado de ilusión y de motivación por la quincena que se abría ante nosotros.

Al recoger el equipaje nos faltaba un carrito de niño pequeño para los peques de nuestra expedición. ¡La primera en la frente! dijimos antes de ir a un mostrador a poner una fría reclamación y esperar a que surtiera efecto. Resultado: Salimos de Orly sin carrito y con una reclamación escrita a la compañía aérea. Tenemos que pensar que si dan resultado las pesquisas nos enviarán el carrito a casa.

De Orly a Montparnase para coger el TGV. Llegamos con el cielo encapotado y con la lluvia en los talones. Comenzó a caer un poco de agua e inmediatamente recalamos en un área de descanso chulísima que hay en la estación con unos ordenadores mac para que los niños jueguen y unos sillones puff para que los mayores y pequeños descansen. Todo esto además de muchos juguetes, libros y periódicos.

Pero todo estaba perfecto, idílico y maravilloso cuando de repente. ¡Oh, ploff! me llaman desde la otra parte y me comunican que mi partenaire estaba muy adisgusto con el estado de limpieza de mi humilde apartamento, que no sabían si se quedarían o se irían puesto que estaba la cosa mal. Yo no entendía nada puesto que no lo habíamos dejado como los chorros del oro pero tampoco estaba para decir barbaridades. En fin. La francesa en España enfadada y nosotros en Francia tratando de resolver la situación de camino a su casa.

Una situación que no se hubiese producido si hubiesemos hablado más sobre todos los elementos que componen ambas casas. En fin. Ahí me tienes llamando a mis contactos en Almería para decirles que buscasen una empresa de limpieza y adecentar la casa a gusto de mi partenaire.

Nos cortó el punto totalmente. Se produjo una situación muy graciosa en una sala de estar de la estación de Montparnase. 8 criaturas, 4 mayores y 4 niños viajando y tratando de solucionar las cosas con un mal rollo impresionante. Los niños chillando, saltando, comiendo, tirándose al suelo; los franceses en silencio, mirando, etc.

sábado, 12 de julio de 2008

Antecedentes de la historia

Llevábamos varios años viajando juntas ambas familias. Desde el año 1999 en el que nos conocimos la relación había sido bastante cercana, amistosa, desinteresada y divertida. Ni decir tiene que alguna vez como en toda buena familia nos habíamos mosqueado.

Un verano en Galicia y otro en Disneyland Paris nos daban pie para pensar que este año podríamos hacer el doble tirabuzón y medio mortal hacia atrás. HACER UN INTERCAMBIO DE CASAS con alguna familia extranjera.

La idea no era descabellada. Supone una fórmula suficientemente atractiva de viajar a un menor coste. Se trataba de prestar nuestra segunda vivienda, apartamento ubicado en la playa y con un piscinón guapísimo, por una vivienda en cualquier zona de Europa.

Avatares de la Red nos llevaron hasta un portal gratuito de intercambio de casas en Francia. Ese fue el pistoletazo de salida real para esta historia. http://www.1sthomeexchange.com/

De las primeras ofertas fue una amable serñora de la Bretaña francesa. Tenía ganas de conocer Almería y le pareció atractiva la oferta. Nosotros hablamos con ella y aceptamos al menos 7 meses antes del intercambio. Se trataba de un intercambio de 2 semanas simultáneo. Nos enviamos diferentes correos electrónicos por internet y quedamos. ¡Perfecto, ya tenemos vacaciones en Bretaña!